Móviles 'gaming' como el Black Shark 3 están pensados para jugar, pero no solo se aprovechan del rendimiento para los gráficos en 3D ya que la potencia les garantiza acceder a casi cualquier tarea que se propongan. Así que, ¿cómo es convivir con una 'bestia' como el Black Shark 3? Lo vemos en nuestro análisis a fondo.


La gran mayoría piensa que al ser un celular gaming y estar destinado a un nicho muy específico, los precios tienen que ser de locos y no es así. 

¡Vamos a conocerlo!



Diseño Simétrico

Estamos acostumbrados a que los dispositivos que se categorizan como 'gamer' posean un diseño agresivo, sean de gran envergadura y hagan gala de LEDs de colores para llamar la atención del público. 

El diseño es totalmente simétrico, por lo que a la hora de jugar el Xiaomi BlackShark 3 es bastante cómodo y en la parte trasera verán que si lo utilizan sin la funda que viene en caja, es un imán de huellas. 

Agresividad, cortes rectos en el cuerpo de aluminio, combinación de distintos materiales para la parte posterior (cristal, aluminio y plástico), logo de la compañía que se ilumina junto con otros detalles de color en las protuberancias, conector magnético de 4 pines para el cable opcional de carga y solidez en el tacto, casi hasta dar la impresión de que el móvil es un robusto bloque rectangular. Con el inconveniente de que se resbala en exceso, la funda incluida viene muy bien para evitar caídas. 

Pantalla: buena calidad y multitud de ajustes

La pantalla del Xiaomi BlackShark 3 tiene marcos simétricos arriba y abajo que esconden un altavoz frontal en cada punta, una solución que no penaliza la superficie de aprovechamiento ni tampoco el consumo multimedia. Bajo nuestra opinión es todo un acierto.

Contiene un panel amoled de 67 pulgadas con resolución full hd plus y 90 hertz, la tasa de refresco actualmente ronda los 120 en la gama alta pero en ese momento era lo estándar para los celulares gama alta así que está bastante bien.

Sonido: buena calidad y doble altavoz estéreo delantero

El Xiaomi BlackShark 3 mantiene el excelente nivel obtenido por los altavoces estéreo también utilizando auriculares, tanto da que sean Bluetooth como con cable. Gran calidad de audio, rico en matices, muy nítido, con cierto dominio de graves y manteniendo el refuerzo de bajos.

Rendimiento: potencia para todo lo que haga falta

Incluir un Snapdragon 865 en el interior de un móvil de 2020 supone imprimirle la máxima potencia para cualquier app o juego que desee ejecutar. En este punto no hay sorpresas: el Xiaomi BlackShark 3 es una máquina ajustada para derrochar rendimiento en cada bit. Se nota en la celeridad con la que fluye la capa, en cómo de rápido arranca las aplicaciones y en la enorme calidad gráfica a la que llega ejecutando cualquier juego exigente. Es una delicia para quien busque las máximas prestaciones.

La marca ha desarrollado el Xiaomi BlackShark 3 no solo para que suba de vueltas cuando se le demande, también para disipar al máximo el calor producido por el procesamiento. El sistema de refrigeración líquida (Black Shark destaca que se asemeja a un sándwich ya que abraza el procesador) alivia la temperatura sin que el termómetro se eleve en exceso con juegos como Fortnite o Asphalt 9, al menos en sesiones no demasiado intensas. Aunque hay una acción en la que se aprecia una notable elevación de la temperatura: mientras el Black Shark 3 se carga a 65 W. Conviene no jugar durante la carga. Eso sí, el móvil gestiona muy bien la temperatura mientras se usa el teléfono. 

Además del Snapdragon 865, y de su GPU Adreno 650, almas del Black Shark 3, el móvil monta 8 GB de memoria RAM LPDDR4X (el modelo de 12 GB sube a LPDDR5) y 128 GB de almacenamiento UFS 3.0. Es más que suficiente para un uso habitual por más que esa cantidad de espacio pueda quedarse justa si se instala una cantidad considerable de juegos o se descargan muchas películas.

 

 

Autonomía: carga rápida demencial y batería sin excesivos alardes

Disponer de una carga superrápida de este nivel tranquiliza mucho ya que nunca vas a salir sin batería de casa: basta con tener el Xiaomi BlackShark 3 unos 10 minutos conectado al cargador para disponer de suficiente carga como para aguantar horas con un uso moderado. 

El día y medio con uso moderado es más que habitual, también resulta posible extender a los dos días evitando exprimir el teléfono y restringiendo funciones de pantalla, como la tasa alta de refresco, el DSP, el forzado de HDR y el modo Súper Cine. 

A continuación tienes los tiempos de carga (0-100 %) del Xiaomi BlackShark 3 con el cargador que viene en su embalaje, el USB C de 65 W.

  • 5 minutos: 20 % de batería.

  • 10 minutos: 42 % de batería.

  • 20 minutos: 76 % de batería.

  • 30 minutos: 96 % de batería.

  • Total: 36 minutos.

 

Software: MIUI 11 adaptado a un entorno de juegos

Este apartado es uno de los que sufre más cambios con el salto entre generaciones. Porque, si los Black Shark 2 hacían gala de un software casi Android 'stock', en el Black Shark 3 nos topamos con MIUI 11. Eso sí, el fabricante aplica ciertas pinceladas propias a la capa; que van desde un tema personalizado a las pertinentes mejoras pensadas para potenciar los juegos.

Cámaras: buena fotografía para ser un móvil 'gaming'

El Black Shark 3 hace uso de una cámara triple trasera donde destaca su sensor principal de 64 megapíxeles con apertura f/1.8, enfoque por detección de fase, tamaño de los píxeles de 0,8 µm y combinados 4 en 1 (Pixel binning) de 1,6 µm. La segunda cámara es un sensor de 13 megapíxeles con objetivo ultra panorámico y apertura f/2.3. El tercer invitado al conjunto trasero es un sensor de 5 megapíxeles destinado a capturar la profundidad de la escena (desenfoque o bokeh). Su apertura es f/2.2.

Por delante el Black Shark 3 ofrece un sensor de 20 megapíxeles con apertura f/2.2. El tamaño de los píxeles es de 0,9 µm.

Un teléfono 'gamer' quizá parezca orientado a ese público tan concreto, pero basta tener en las manos el Xiaomi BlackShark 3 para descubrir que, al fin y al cabo, lo que es bueno para jugar termina siendo bueno para el uso cotidiano. El Black Shark 3 tiene la máxima potencia, una pantalla grande y de muy buena calidad, ofrece autonomía más que de sobra para una jornada, el sonido está a muy buen nivel y hasta la fotografía es más que decente para un móvil de sus características.